Aún mayor solidaridad

Como lo digital no era accesible en todas partes y como no se puede resolver todo, nos comprometemos en los campos vitales para públicos particularmente frágiles. Damos acceso a la salud, a la educación y a la cultura en Francia, Europa, África y el Medio Oriente.

Salud y educación

Agua, educación, salud en los poblados
Allí donde falta lo esencial, favorecemos el acceso a la educación y a los cuidados en poblados alejados de África. Construimos un punto de agua y un centro de salud. Estos permiten a los niños ir a la escuela en un edificio que construimos o renovamos. Es así que mejoramos concretamente las condiciones de vida de más de 350 000 personas equipando 75 poblados y centros de salud maternal e infantil.

Autismo
Desde 1991, actuamos para facilitar la inserción social y mejorar la vida de las personas con autismo y sus familias. Más allá del apoyo a la búsqueda, a las asociaciones y a los profesionales, equipamos las estructuras de inserción por el trabajo, el alojamiento o la cultura. Favorecemos el uso de lo digital que facilita el aprendizaje de la autonomía de las personas con autismo.

Terceros lugares solidarios
En los territorios enclavados, en Francia, creamos nuevos lugares en asociación con las colectividades locales, el mundo asociativo y económico. En estos nuevos centros sociales abiertos a todos aportamos lo digital para formar gratuitamente a los estudiantes, a los jóvenes y a las mujeres alejadas: apoyo escolar, búsqueda de empleo y fabricación digital.

Comprometerse con la cultura y permitir a todos tener acceso a ella

En el centro de la Fundación Orange en el momento de su creación, nuestro mecenazgo cultural ha evolucionado. Se ha hecho más social, más internacional y se ha ampliado a varios territorios: de la música hace 30 años, a la lectura hace 10 años y, más recientemente, hasta los museos.

En estos 3 campos, nuestra acción de mecenazgo apoya a la vez la creación y el acceso a la cultura para todos los públicos. Damos acceso a estos 3 universos esenciales apoyándonos a la vez en el potencial de lo digital y en vectores universales e intemporales como el libro, los conciertos y los lugares culturales.

Nos hemos comprometido para acercar la cultura, el conocimiento, la creación: los jóvenes artistas y autores, pero también el público que se encuentra alejado, sin olvidar a las personas en situación de exclusión social y profesional.

De forma paralela a nuestros programas de formación y de educación digital, en efecto pensamos que favorecer el acceso a las riquezas de la música, de la lectura y de los museos es otra vía para la inserción social y profesional.

 

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